Una característica clave

Hoy es otro 8 de marzo. En el 2019 ¿es este un mejor mundo para las mujeres? Quiero creer que sí, y veo grandes señales… Pero tengo que confesar que estoy muy cansada. Las noticias me preocupan y me torturan. Hoy Día Internacional de la Mujer, encontraron una mujer asesinada en su apartamento. No estamos seguras ni dentro de nuestras propias cuatro paredes. Una delegación de pastores evangélicos, los mismos que asesoran al nefasto Mike Pence, vino a reunirse con diputados costarricenses, y si este país se hace todavía más conservador nos va a llevar la que nos trajo. Seguimos sin firmar la norma técnica del aborto terapéutico en Costa Rica, lo cual significa que las mujeres continuamos sin tener plena potestad sobre nuestros cuerpos, incluso si nuestra vida está en riesgo. Seguimos culpando a las víctimas, las que denuncias los múltiples abusos y encubrimientos de la Iglesia Católica en Costa Rica y el mundo, y las que denuncian abusos y violaciones por parte de hombres abusivos, como Oscar Arias.

#GoogleDoodle de hoy

Si todavía estás leyendo después de ese inicio tan negativo, no te preocupés, voy a cambiar el tono. Porque tengo gente maravillosa a mi alrededor y sería una lástima enfocarme en lo malo. Las mejores personas que conozco, comparten una característica, Una característica clave que creo que nos ayudaría muchísimo a resolver las injusticias sociales que vivimos en el mundo. Estas personas no se sienten amenazadas por el éxito de los demás, todo lo contrario, apoyan activamente a otras personas, y siempre piensan lo mejor de los seres humanos. Creo que todos deberíamos intentar hacer lo mismo.

Ayer participé en un foro sobre mujeres en fotografía. Fue una oportunidad para conocer a tres mujeres increíblemente inspiradoras, enfrentar una vez más mi terror a hablar en público, y sentir el apoyo y cariño de los míos. Aún no estoy muy segura de por qué, pero fue una experiencia emocional e importante para mi, y va generar cambios en mi vida. 

Ayer, con las maravillosas mujeres del Taller Formato sobre mujeres costarricenses fotógrafas.

Una de las cosas que hicieron especial la noche de ayer, fue que Dani hiciera el esfuerzo de llegar, después de varios días de grabación agotadora en el calor del Caribe, aún vestida de producción y repleta de citronela, para darme apoyo y tomarme fotografías.

Dani

Creo que debería escribir un blog completo sobre ella. Qué mujer. Trabajamos juntas desde hace como 9 años, cuando la contraté después que ella fuera mi alumna en un curso que yo impartía en la Universidad de Costa Rica. Aunque ella a veces me agradece lo que le he enseñé al ser su “jefa”, para mi sería imposible describir cuánto he aprendido solo al observar a Dani. Ella es quizás la persona más generosa que conozco.

De alumna, a empleada, a mano derecha, a amiga íntima, a familia. Daniela es una sobreviviente de experiencias muy traumáticas, y aún así es incapaz de albergar resentimientos u odios en su corazón. El mundo y las mujeres nos beneficiaríamos mucho si aplicáramos la madurez emocional que Dani expresa naturalmente.

Dani y yo el día de mi boda.

Mache y Pato

Yo tengo la enorme suerte de estar rodeada de personas verdaderamente excepcionales. Solo detenerme un segundo y realmente darme cuenta de eso, me conmueve. Muchas de esas personas, son mujeres. Dos de esas mujeres, son mis dos hermanas.

Yo bromeo con que yo soy el punto medio entre mis hermanas. No solo a nivel de edad, si no porque mis hermanas son radicalmente distintas, y yo soy una mezcla de ambas. Pero las dos tienen esa característica que yo no poseo. Yo vivo eternamente torturada por un FOMO brutal, muy ligado a mi ego y a mi percepción de cómo debería verse el éxito. Ellas, por el contrario, se interesan por la experiencia de otras personas con una atención casi inocente. Yo busco siempre leer entre líneas y ver cuáles son los motivos ocultos de las personas, ellas les creen. No son inocentonas, simplemente no son cínicas. Son dos mujeres fuertes, tan fuertes que no necesitan comparación alguna para sentirse plenas. Son maravillosas y un ejemplo a seguir.

Mis hermanitas y yo: Pato, Mono, Mache. Aquí cubro la cara de mi sobrinito, ¡porque está pequeñito y hay que proteger su identidad <3 !

Jose y Paul

La experiencia de vida de los hombres, es muy distinta a la de las mujeres. Si no fuera así, un Día Internacional de la Mujer no sería necesario. Ya dije que estoy rodeada de gente maravillosa, y mucha de esa gente, son hombres. Cuando los hombres están dispuestos a aceptar con humildad su privilegio, y tomar decisiones activas para corregirlo, son feministas. Los hombres feministas son los mejores hombres.

Jose Tenorio fue quien organizó la charla en la que participé ayer. Además de ser un profesional con una capacidad increíble para reinventarse, Jose tiene la característica clave hasta el extremo. Su proyecto más reciente es crear una serie de talleres que conecten y levanten el talento costarricense ¿me explico?. Para Jose sería mucho más fácil ganar muchísima plata explotando su exquisito ojo fotográfico, pero no, decide invertir su propio dinero en experiencias de intercambio para todos podamos conectarnos y crecer en equipo. Jose siempre invita a mujeres a sus paneles, y constantemente se examina a sí mismo y nos invita a ser críticos y a involucrarnos en la construcción de un mundo mejor. ¡Bravo, Jose!

Y claro, tenía que mencionar a mi esposo. Paul no habla español, pero igual aguantó como dos horas en este idioma, para apoyarme mientras yo me consumía de nervios esperando mi turno para hablar. Antes de casarnos, conversamos sobre el tema de compartir el mismo apellido. En la cultura de Paul, una familia es una unidad, y para él es importante que se comparta el mismo nombre. Para mi, la idea de cambiar mi apellido solo porque me casé con alguien, era intolerable. Todo cambió cuando Paul me dijo que él estaría dispuesto a usar mi apellido, sencillamente quería que tuviéramos el mismo. Paul es un hombre feminista, los mejores hombres son como Paul. Hoy somos los Naranjo-Shepherd.

Después de la charla, nos fuimos todos a cenar. La mesa hizo el esfuerzo de hablar en inglés, y Paul no paró de dar ideas sobre cómo la iniciativa de Jose podría llegar más lejos. Paul apoya y se emociona con el crecimiento y el éxito de otras personas.

Paul y yo bromeado el día de nuestra boda

A la gente le fascina decir que las mujeres tenemos “soft skills” para el liderazgo. A mi no me hace mucha gracia esa categorización, pero este Día Internacional de la Mujer, los invito a todos a practicar una característica clave que normalmente se asocia al liderazgo femenino: la capacidad de actuar en equipo, de apoyarnos incondicionalmente y de impulsar el crecimiento y el éxito de otras personas.

El panel de ayer (yo sosteniendo mis notas, llena de nervios)

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