Familiarizándonos

A principios de este año, abordé el barco de investigación Falkor para mi 19ª expedición con el Schmidt Ocean Institute. Para ser honesta, una vez que pierdes de vista la tierra, los océanos parecen relativamente iguales: agua. Sin embargo, para mí, la expedición en enero fue diferente. Esta vez, estaba navegando en aguas de Costa Rica, lo que repentinamente hizo que las ondas azules alrededor del barco se volvieran aún más especiales. Estaba observando de cerca el área marítima de Costa Rica, trabajando en áreas completamente inexploradas y siendo una de las primeras personas en descubrir nuevas especies y ecosistemas en mi propio país.

R / V Falkor frente al Parque Nacional Isla del Coco. Un momento orgulloso y emotivo para mí. Me encanta este barco, y la isla es mi lugar favorito en la Tierra.

Cada identidad nacional se basa en imágenes, símbolos e historias para crear un sentido de pertenencia en los ciudadanos. Este tipo de símbolos son extremadamente poderosos y nos conectan como grupo. En términos generales, los mexicanos tienen su comida y los mariachis, los británicos tienen su armada y su reina, los argentinos, el tango y el fútbol, por ejemplo. Los costarricenses han construido una narrativa en torno a la paz y la naturaleza. Cada construcción de identidad nacional tiene fallas e inconsistencias absurdas, pero debe tener un cierto nivel de verdad, o no perduraría.

Oscar Arias, nuestro ganador del Premio Nobel de la Paz ha sido acusado por varias mujeres de abuso y violación, y voy a tomar el riesgo más pequeño de la historia y decir que yo les creo. Algunos de nuestros parques nacionales están mal administrados y en cuanto a la conservación del océano, nuestros esfuerzos han sido completamente inadecuados. Sin embargo, no se puede negar que Costa Rica sigue siendo un faro de estabilidad económica y social y la punta de lanza a nivel mundial, cuando se trata de la política de conservación.

Enamorándome de nuevo

La semana pasada conduje por mi país, mostrándoselo a mi nueva familia británica y reconectándome con mi tierra. Hay tantas cosas que realmente amo de Costa Rica. Nunca podría acostumbrarme a la belleza de sus montañas, lo divertido que es conducir por sus curvas carreteras de lastre, la sensación de la cálida brisa en mi piel, la amabilidad de su gente o el arrullo de la fuerte lluvia en la noche. Mi país me hace feliz, y hay muchas cosas de él que me enorgullecen enormemente. La naturaleza es, con mucho, una de ellas.

Manejar en Costa Rica… <3

En la primera parte de las vacaciones costarricenses con los británicos, visitamos la parte norte del país: Guanacaste. Cada vez que estacionaba el carro, cambiaba rápidamente la marcha, jalaba el freno de mano, cogía la llave y salía del carro … solo para esperar como 10 minutos para que ellos (no mi nuevo y encantador esposo) se aplicaran y volvieran a aplicar protector solar, se bañaran con repelente de insectos y discutieran todo tipo de estrategias de agua y bultos. Muchas cosas sobre el trópico son completamente extrañas para ellos, y eso me hizo pensar en lo importante de ser expuestos a algo. Si no hubiera estado expuesto a los insectos, los terremotos y el clima esquizofrénico toda mi vida, tal vez el trópico también me daría miedo.

Solo porque no es obvio, no significa que no sea cierto

La reconciliación del crecimiento económico y la conservación de la naturaleza también es muy extraña para muchas personas, pero todos debemos familiarizarnos con ella y dejar de temerle. En los próximos años, no habrá manera de alcanzar la estabilidad social y económica a largo plazo sin agregar el valor de la naturaleza a la ecuación. Nuestro error ha sido crear modelos de negocio que no tienen en cuenta los verdaderos costos de explotar un recurso, como destruir los ecosistemas y, por lo tanto, perder sus servicios, o contaminar una fuente de agua y tener que lidiar con enfermedades después. La naturaleza es a menudo un activo que se pasa por alto y debemos corregir ese error y solucionarlo rápidamente. Especialmente frente al cambio climático.

No es difícil. Podemos calcular el valor económico de los servicios ecosistémicos; hay personas que lo están haciendo mientras vos leés esto. Simplemente necesitamos agregar esos números a nuestras estrategias y utilizar la naturaleza como fuente de empleo, crecimiento económico y seguridad social. Estos no son sueños de opio, es desesperante que no lo hayamos hecho desde el comienzo de la economía.

Mi familia británica invirtió en la economía y conservación de Costa Rica: visitando sus increíbles Parques Nacionales y pagando alrededor de 6 veces más que la tarifa de entrada de los costarricenses.

Con mis dedos firmemente cruzados

Cuando mi 19ª expedición llegó a su fin y visité la Isla del Coco por quinta vez en mi vida, sentí que mi pecho podía ser demasiado pequeño para contener mi amor por este país. La isla del Coco es increíblemente única e importante, y tanto UNESCO como RAMSAR están de acuerdo. En los próximos años, el conocimiento que obtuvimos durante la expedición #CostaRicaDeep encabezará la expansión de esta área marina protegida. Costa Rica continuará enorgulleciendo a sus ciudadanos, permitiéndoles crecer en torno a un concepto de identidad nacional tan novedoso como es la conservación.

¡No puedo creer mi suerte! ¡Cinco veces!

El domingo pasado mostré a mi familia británica un ingrediente fundamental de la Costa Rica que tanto han disfrutado durante sus vacaciones. Un ingrediente sin el cual no existirían los impresionantes paisajes que han visitado: la voluntad política. El gobierno costarricense anunció su Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050. Mi nación anunció su compromiso público de «ir más allá de lo usual» en los esfuerzos globales y convertirse en una economía moderna, verde, libre de emisiones, resiliente e inclusiva, donde se respeten los derechos humanos y la equidad de género.

Si un país puede hacerlo, sé que es Costa Rica.

Mi familia británica, mi madre y yo, con la Primera Dama de Costa Rica el día en que el gobierno anunció el Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050.

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